NOSOTROS

El proceso consiste en simplificar hasta que el diseño se siente sin esfuerzo.

André Simón es su fundador y ha llegado a este rincón tras un largo periplo a lo largo de sus años de formación y trabajo en grandes ciudades como Madrid, Milán, Londres, París y un largo etc. que le han permitido conocer y colaborar con diseñadores y marcas que crean tendencia hoy en día.

Es en 2015 cuando André decide empezar este proyecto y funda CRU E NU, crudo y desnudo, una pequeña editora de mobiliario. Representa un estilo de vida que se deja ver en sus diseños. Productos con materiales nobles sin adornos y fáciles de entender; pero con detalles muy cuidados y muy trabajados”

La mayoría de nuestros proyectos nacen de nuestras propias necesidades, en nuestro hogar.

La madera es la base en todos ellos, por su calidez, su olor y su textura. La esencia de la marca es fabricar los productos en materiales crudos para poder encontrar el diseño al desnudo. Al tener una línea en la que todo está fabricado con el mismo material, consiguen en conjunto realzar la esencia de cada producto.

El objetivo de CRU E NU es que los objetos cotidianos y anónimos adquieran protagonismo para que los puedas disfrutar en tu hogar.

Su proceso de diseño se centra en volver a imaginar formas familiares para inspirar una nueva apreciación de los objetos ordinarios.

Crean productos que ellos mismos quieren poseer. Sus productos son derivados de la combinación de minimalismo e ingenio. Cada año su colección crece a medida que siguen explorando la forma en la que nos relacionamos con los objetos.

Su manera de pensar determina que nuestros hogares deben explorar nuestras vidas. Una casa no es solo una estructura física, sino también una estructura de nuestras creencias y debe representar el corazón de nuestros valores. La manera en la que vivimos debe dictar la función de nuestro hogar, y no al revés. El día a día es fuente de inspiración, y es otra vía de análisis de las necesidades que quiere cubrir CRU E NU.

De ahí surge esta primera colección, que engloba, entre otras cosas, una línea infantil. Como ejemplo, Crece, unos peldaños adaptados a los niños, que André diseñó para que su hijo llegase donde no podía, y fomentar así su autonomía.

Nos gustan las cosas que unen tradición e innovación, las cosas hechas por gente de aquí y las cosas que se diseñan para durar.

Centrarse en los recursos locales hace que todo el proceso sea mas sostenible. No se trata de rechazar otros procesos y solo utilizar las industrias locales, si no de dotar al producto de una identidad propia que se nutre de la cultura local tanto como fuente de inspiración como una consideración importante para el resultado del diseño.